Enrique
Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri
de la Torre, están en el entendido de que su papel ante la sociedad, de ganar el
proceso electoral del primero de julio, tendrá que ser antes que nada, el de
representar en el reparto de la obra sexenal al primer actor de la transformación
mexicana. Al país le urge el cambio, un cambio que erradique la pobreza
extrema, que fomente la creación de empleos, que sepa dar la seguridad que
necesitamos todos, una educación acorde a los nuevos tiempos y que las grandes
reformas que vaya a emprender no resulten perjudiciales para los que menos
tienen. El cambio requiere, como lo dicen muchos expertos, un nuevo modelo
económico que acabe con el neoliberalismo que a nada bueno ha conducido al país.
En general hay coincidencia de
los candidatos en las propuestas de empleo, seguridad, salud, educación y
vivienda, entre otras tantas demandas del pueblo de México, por lo que la
transformación que se requiere en muchos órdenes, tendrá que ser el compromiso
fundamental de quien a partir del primero de diciembre del presente año se hará
cargo del Poder Ejecutivo Federal.
A 8 días solamente de que casi
80 millones de habitantes empadronados ante el IFE de este país concreten el
proceso electoral más complejo de su historia, solo 2 de los 4 tienen la
oportunidad de dar la batalla: ENRIQUE
PEÑA NIETO, quien desde el arrancadero de la competencia se ha mantenido
siempre en el primer lugar, seguido ahora de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, quien
rebasó a JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA y
mantiene una firme postura en el segundo lugar, con todo y que MORENA y los
partidos que lo sostienen (PT: PRD y MC), digan que ya se encuentra en la punta
de la batalla por el poder.
Inexorable la cuenta
progresiva, a partir de hoy quedan dos días para cerrar las actividades políticas
de campaña de los presidenciables y solo tres más para que el electorado, vaya
a las urnas el domingo primero de julio para depositar el sufragio a favor de
quien se considere el más apto para provocar los cambios que urgen en el país y que en cada uno de los casos pregonan
todos los días los cuatro candidatos en
campaña a la presidencia de la República.
DESPLEGADOS
QUE
ECLESIASTICOS
QUE
PROVOCAN
CRÍTICAS
En un toma y daca de opiniones
de políticos y ciudadanos comunes y corrientes, no dejaron de ser motivo de
comentarios los desplegados periodísticos que se dieron a nivel nacional, en el
caso del primer obispo emérito de Ecatepec, ONÉSIMO CEPEDA SILVA, controvertido pastor de la iglesia católica
que no le teme a la contaminación política y ejerce con rigurosidad sus propios
criterios y en el aspecto regional el signado por la Provincia Eclesiástica de
Puebla, la Arquidiócesis de Puebla y la Diócesis de Tlaxcala, Huajuapan de León
(Oaxaca) y Tehuacan, donde firman el arzobispo de Puebla, VICTOR SÁNCHEZ ESPINOSA y los obispos FRANCISCO MORENO BARRÓN, de Tlaxcala; TEODORO E. PINO MIRANDA, de Huajuapan de León, Oaxaca; RODRIGO AGUILAR MARTÍNEZ, y los obispos
auxiliares de Puebla, DAGOBERTO SOSA ARRIAGA y EUGENIO LIRA RUGARCÍA.
Entre las partes medulares de
esos escritos, en el primero de los casos cita el obispo de Ecatepec, ONÉSIMO CEPED0A: “el primero de julio no
es ni el comienzo de México ni el fin de México, es tan solo un momento en el
que tenemos que ejercer un acto democrático. Esta democracia conlleva muchas
reglas: la de ejercer nuestro derecho a la libertad votando por aquél que más
nos atraiga para cambiar a nuestro México; la de tener una claridad y limpieza
en la expresión ciudadana, esto es, unas elecciones limpias; también implica
hacer ejercicio de la tolerancia, al aceptar que no todos piensan como yo y
respetarlos, sabiendo como es lógico, que hay diferencias entre nosotros”.
En el segundo que es una carta
de exhortación al voto, dicen los firmantes, entre otras cosas, que: “ante este
importante acontecimiento (primero de julio) del que depende en buen parte el
presente y futuro de nuestro país, parece oportuno recordar que la iglesia aprecia el sistema de la
democracia, en la medida en que asegura la participación de los ciudadanos en
las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y
controlar a sus propios gobernantes, o bien, la de sustituirlos oportunamente
de maneta pacífica (Juan Pablo II, Centesimus annus, n. 46). El verdadero
sujeto de la autoridad política es el pueblo, como señala la doctrina social de
la iglesia. De ahí que la participación de los ciudadanos en la vida política
sea un derecho y un deber que debe ejercerse con responsabilidad, sobre todo
cuando elegimos a aquellos que serán nuestros representantes (cfr. Compendio de
Doctrina Social de la Iglesia n. 395)
NO
SIEMPRE SE LE
ATINA
A LOS QUE
DICEN
SON MEJORES
Luego de conocer nombres que
hicieron públicos hace tiempo ANDRÉS
MANUEL LÓPEZ OBRADOR y apenas hace algunos días JOSEFINA VAZQUEZ MOTA, para integrar sus respectivos gabinetes con
los mejore hombres y mujeres, de ganar las elecciones, vino a mi memoria el
hecho de un hombre que buscó llevar a los mejores elementos a su gabinete los
que, efectivamente, buscó. Fue el gobernador GUILLERMO JIMÉNEZ MORALES (1981-1987) quien, por ejemplo entre
otras designaciones, para el cargo de Secretario General de Gobierno (SGG)
buscaba hasta con la lámpara de Diógenes a un profesionista capaz, experto,
honesto y profundo conocedor de las leyes y, por consecuencia lógica, aplicador
estricto de las mismas.
Hombre de tales circunstancias
lo encontró en el magistrado MARIO
MELLADO GARCÍA y a él fue a quien otorgó el nombramiento de Secretario General
de Gobierno, bien recibido por todos los sectores sociales. Aterciopelado su
trato con todo aquél que trataba con él, don MARIO se distinguía por su trabajo: educado, con principios y
valores acreditados a su personalidad, supo cumplir cabalmente con su cometido.
Pero algo, algo le faltaba al
respetable y ameritado funcionario, responsable de la política interna del
gobierno. Tal vez la malicia, a la mejor la aplicación de una buena dosis de
energía en el mando, o para decirlo coloquialmente, la dureza y la rudeza de la
que siempre se hace necesaria en ese cargo. Al respecto, decían abogados ya muy
fogueados en el conocimiento de estos menesteres que, para ser Secretario
General de Gobierno o Procurador General de Justicia, se necesita ser “un hijo
de la chingada”, para meter el orden, pero eso sí, ser un erudito en leyes,
experto en su manejo y hábil para saberlas aplicar, sin complicarle las cosas
al mandatario.
En Puebla recuerdan los viejos
abogados, entre otros, al “señor secretario” CARLOS TRUJILLO PÉREZ en los
tiempos del gobernador TOXQUI y en
el ámbito federal al veracruzano
FERNANDO GUTIÉRREZ BARRIOS y al poblano
MANUEL BARTLETT DÍAZ, quienes en sus tiempos supieron portar en sus manos
el espejo de la nación para ver todo lo que sucedía en los alrededores.
¡Cosas de la vida!
A
CUENTA GOTAS
Mi solidaridad en estos
momentos de dolor para mi amigo JUAN
MANUEL VEGA RAYET y para sus hijos
MANOLO y TOÑO, por el sensible fallecimiento de su señora esposa y madre, respectivamente, licenciada ERICKA SUCK MENDIETA, quien tras una
larga enfermedad pasó al descanso eterno el pasado sábado 23 del presente mes
en Izúcar de Matamoros, Puebla. Descanse en paz….NESTOR OCTAVIO GORDILLO CASTILLO, candidato a diputado federal por
el Partido Acción Nacional, sostendrá esta mañana un cambio de impresiones con
un pequeño grupo de columnistas locales
en el que dará a conocer como se desarrollaron sus actividades en el XII
distrito y cuales son sus expectativas de triunfo una vez que pasado mañana
habrá de cerrarse toda actividad relativa a las campañas. Como lo ha hecho
otras veces con el mismo grupo enfrentará con toda entereza los
cuestionamientos de los periodistas y no evadirá las respuestas que se
requieran, pues al fin y al cabo entiende que la democracia es así, frente a
frente, cara a acara…..
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